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Crema de brócoli y rúcula

 

Es muy común el preparar el bróculi en crema, pero lo que diferencia esta receta de las demás es su compañera: La rúcula. Ya conocéis todos las propiedades anticarncerígenas del bróculi. Sobre los beneficios de la rúcula ya hablaba Dioscórides diciendo así:

“Si se come mucha cantidad [cruda] incita a las relaciones sexuales; su semilla tiene los mismos efectos; es diurética, digestiva y buena para el vientre. Usan su semilla como condimento de comida cocinada. La almacenan empapada en leche o vinagre y modelando pastillas para que se conserve más tiempo.

Se da también una oruga silvestre, especialmente en la parte occidental de la península ibérica cuya semilla usan los hombres de por allí en lugar de mostaza. Es mucho más diurética y acre que la cultivada.”

Ademas También se la nombra en El Talmud como Oroth, cuyo significado es la luz, y se la relacionaba con Plinio, con la propiedad de “aclarar la vista”. Dado su alta cantidad de carotenos, la rúcula protege nuestra visión de los achaques de la edad y la mala higiene ocular.

Además, se le atribuyen propiedades afrodisíacas. Se la relacionaba con el dios de la fertilidad de la mitología griega, Príapo y en el s. IV, se preparaban remedios a base de rúcula para tratar la impotencia. Hoy se considera que el componente afrodisíaco de la rúcula son sus altos niveles de triptófano, precursor de la serotonina, hormona involucrada en el placer y la tranquilidad.

INGREDIENTES

  • Un brocoli mediano, cortado en arbolitos. (500 gr)
  • Una cebolla en juliana
  • Dos dientes de ajo picados
  • Un manojo de rucula pequeño
  • Aceite de oliva VE
  • Agua
  • Sal y pimienta
  • Limón

PREPARACIÓN

Se rehoga en primer lugar la cebolla con el ajo en un poco de aceite hasta que se ablanden un poco y suelten el aroma. Se añade a la sartén el bróculi y se da unas vueltas al conjunto hasta que la verdura se ponga verde brillante. Se cubre con agua  y se da un hervor a fuego fuerte, y enseguida se baja el fuego para dejarlo cocer tapado hasta que el bróculi esté tierno. En ese momento se le añade el rúcula al que previamente habremos quitado los tallos y pasamos el conjunto por una minipimer o una túrmix fuerte. Salpimentamos al gusto y le damos el toque de limón que le guste a cada uno.

Se decora cada bol con media rodajita de limon y una hoja de rúcula.